Nadie esperaba que el Vesubio se despertara y sorprendió a la mayoría de la población durmiendo
LAS CASAS SE NOS PRESENTAN CON SUS GRANDES ESCULTURAS Y ESPECTACULARES PINTURAS
El Vesubio llevaba siglos durmiendo, por lo que sus cumbres y laderas estaban cubiertas de bosques. En sus inmediaciones, el río Sarno convertía el valle en un bombón de fertilidad. No fue extraño, por lo tanto, que los griegos se sintieran atraídos por ese polo de riqueza. Los griegos la bautizaron Pompeya.
En los siglos siguientes, griegos y etruscos pugnaron por la villa hasta que a finales del siglo V los samnitas bajaron de las montañas, pusieron fin a las contiendas entre etruscos y griegos y se adueñaron de la Campania, unificándola por primera vez.
Los samnitas son los que conforman la época de esplendor de Pompeya. Reconstruyeron la ciudad alejándose del modelo helenizante y dándole un carácter más itálico. Más de 300 años de dominio samnita acabaron con la llegada del Imperio Romano. Pompeya se volvió colonia romana. Como parte de Roma, la villa no tiene más historia. Siguió aumentando su población (se calcula que vivían 20.000 personas) y su prosperidad.
LA TRAGEDIA
El Vesubio se estaba despertando. El 15 de febrero del año 62, un terremoto azotó la Campania y destruyó parte de Pompeya, que empezó a reconstruirse de inmediato. La vida seguía apacible, hasta que el 24 de agosto del 79, cuando en las primeras horas de la tarde, la cima del Vesubio reventó sin previo aviso.
Aún se conservan cuerpos cubiertos con la lava del volcán
EL ESTRUENDO DEBIÓ SER ESPELUZNANTE, LEVANTÁNDOSE UNA NEGRA NUBE DE HUMO
El volcán empezó a vomitar cenizas y lapilli que como un manto de muerte fueron invadiendo cada recodo de la ciudad, provocando escenas de pánico: gente que se cubría inútilmente con sus ropas y mantos, que se refugiaba en las bodegas, que se tumbaba cara el suelo en las estancias más apartadas. Si salían de sus casas eran alcanzados por lapilli y piedra pómez que caían cada vez con más intensidad. La capa fue creciendo: cuatro, cinco, seis, siete metros… Tres días después, el Vesubio volvió a dormirse. Se hizo el silencio más absoluto. Pompeya, Herculano y Estabias habían desaparecido.
Muchas casas conservan pinturas y mosaicos
Pinturas que escenifican diversas posturas en el burdel
El burdel es una de las estencias más visitadas
Interior de una de las villas romanas.
El anfiteatro sigue en pie
CÓMO IR. Hay vuelos a Nápoles desde varias ciudades españolas. El coche de alquiler es la opción más cómoda para llegar a Pompeya, 25 kilómetros al sur. En tren, la línea de Nápoles a Salerno conecta con Pompeya. www.italia.it/es
